Emilio Porta, España

EMILIO PORTA, Madrid, España, 1957.

Escritor y periodista. Vicesecretario de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles y Director de Publicaciones de la misma. Crítico de cine y teatro y miembro del Consejo de Redacción de la revista Mirador. Ha sido colaborador de distintas publicaciones, como articulista, entre ellas, Código, Bulevar, Momento de las Artes y las Letras y Diario 16. Ha escrito y publicado varios libros de poesía y narrativa entre ellos: Compás de Espera, Diseño de la Noche, Porlock, Anamarel, Destinos y Caballeros, Diario Despertar, Tomo Secreto y el recientemente galardonado con el Premio Blas de Otero de Poesía, Corales. También ha sido director del Aula de Cine de la AEAE y coordinador de sus Talleres Literarios. Ha dado numerosas conferencias y seminarios y ha ejercido la actividad docente como profesor de Literatura y Lengua española en Inglaterra (Tiverton y Crediton Grammar Schools). Ha viajado y residido durante diferentes períodos tanto en ese país, como en Estados Unidos y Australia, siendo un buen conocedor del mundo anglosajón. En otros terrenos, como el publicitario y el musical, es autor del nombre y logotipo del AVE, tren de alta velocidad español y ha grabado numerosos temas como letrista, tanto en España como en México. Es jurado de los Premios Calderón y Villa de Barajas de Teatro. Actualmente es miembro del consejo de dirección de Netwriters España.

Emilio Porta es Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y Graduado en ICADE.

Foto de nuestro escritor madrileño, Emilio Porta, al recibir el XXI Premio de Poesía Blas de Otero, patrocinado por el Ayuntamiento de Majadahonda en el que tanto la métrica como el tema son libres.

Sobre “Corales, su obra premiada, el autor nos dice que es “un poemario que escoge como leiv-motiv al coral, ese animal con apariencia mineral y vegetal que, sumergido en las aguas, es testigo de la experiencia de la vida desde hace miles, millones de años… De eso trata el libro: pensamiento y reflexión sobre la existencia, en un largo poema dividido que se puede leer todo seguido o en pequeños poemas cortos con unidad.»

Poemas

Windows

Ventanas. Si, eso es, para mí, la red: una infinita conjunción de ventanas al mundo. La informática nos ha permitido, sin necesidad de trasladarnos físicamente, expresarnos y comunicar nuestra visión de las cosas sin necesidad del papel impreso. Nada excluye nada, y, evidentemente, todo se complementa. Pero ahora mismo estoy escribiendo estas líneas en un pequeño rincón de un grande y a la vez también diminuto planeta y nadie sabe muy bien, cuando dé a la tecla enviar, a cuantos kilómetros me encuentro del punto de destino del mensaje. La aldea global, de la que habló hace medio siglo Marshall McLuhan, hace tiempo que se inició y está empezando a convertirse en la casa de todos. Una casa con desigualdades étnicas y sociales, difícil de habitar para muchos, pero basada en la comunicación instantánea y global de los seres humanos. Y que empieza a “mover” las sillas del Poder, a hacer temblar las estructuras fijas e inmutables que habían venido siendo mantenidas por aquellos que lo detentaban. Sí, Internet es la gran revolución y nuestros ordenadores son nuestras armas. Este poema es mi presente y está firmemente enraizado en el futuro, con el día a día de muchos de nosotros. Habla de un lugar desde el que miramos y desde el que también soñamos.

VENTANA

Es una ventana.

Pero es mucho más que una ventana.

Es el lugar al que me asomo cada día

para encontrarme con el mundo.

El lugar por el que miro sin que me vean.

Por el que viajo sin hacer la maleta.

Por el que sueño sin dormir.

Es un espacio lleno de profundidad.

Como un pozo sin fondo, pero hacia arriba.

Como un cielo cuadradito y pequeño.

Una pantalla delimitada y clónica,

mapa de todas las posibilidades.

Yo me asomo a ella. Y me asombro con ella.

Tan a mano. Tan concreta. Tan simple.

Sin más cortinas que las de mi mente.

Sin más cristal que mis decisiones.

Es una ventana clara y silenciosa.

De dimensiones reducidas.

A veces, cuando la enciendo,

me parece mentira su existencia.

En su alféizar de teclas

he colocado todos los sueños del mundo.

Y en sus estanterías invisibles,

la memoria y la vida.

oooOooo

EL NOMBRE

En realidad,
el amor,
es una perversión
del lenguaje,
la sombra de cristal
de las palabras,
la luz escondida
detrás del último
temblor de oscuridad.

No hay amor,

sólo su nombre,
el borde de sus sueños,
la escasa consistencia
de sus sílabas.

Es el concepto
lo que cobra existencia
cuando la realidad
se olvida
detrás de lo vivido.

El nombre.
Sólo el nombre.
Lo único probable.
Tan sólo el nombre del amor.

(2001)

oooOooo

Barreras

Lo que nos separa

es demasiado grande:

una autovía, un reloj de arenas movedizas,

el agua corriente de la inmisericorde vida de los otros,

la línea defensiva de los países,

las ciudades ruidosas e invisibles,

la distancia hacia todo, la distancia.

Lo que nos une tiene menos peso:

tan sólo el silencio y algunos conceptos.

oooOooo

Tú te vas construyendo tu propio refugio.

Entre las sábanas de la memoria y la colcha del olvido.

Sólo tú, en medio de la llanura desolada del fracaso

y el oasis de las consecuciones.

Tú, dueño de los nombres y esclavo de los sueños,

creas la realidad que el tiempo delimita.

Esa es la historia de tu única casa.

La de paredes frágiles y suelo perdurable.

La historia del lugar que tu corazón habita.

oooOooo

PARAÍSO

Pasa por el Paraíso.

Es la parte más alta de los teatros.

La parte en que se representan los sueños.

La palabra elegida de un viaje.

El juego de letras de los recuerdos.

El modo de dar sentido a una dirección.

No otra cosa es un poema.

Fijar la memoria de cada instante.

las cosas con las que juega el olvido,

guardadas por las palabras.

No es mucho más que eso la vida:

atender los sucesos.

Que no se pierdan entre el ruido,

que se queden en su lugar.

Esos lugares llenos de secretos,

donde los magos se reúnen con las brujas

y donde sólo llegan los elegidos.

Los que siempre están en el Paraíso.

Y nadie lo sabe.

oooOOOooo

Enlaces a sus webs:

http://pginapersonaldeemilioporta.blogspot.com/

http://www.netwriters.eu/

Portadas de sus libros




Emilio Porta, CORALES

Habitan de paciencia

el océano.

Casi lo susurran.

En su orfebrería,

iluminan las olas.

Y las detienen

con sólo una mirada.

Quieta, callada.

Como un aviso

de invisible permanencia.


4 comentarios
  1. yeah nice

  2. Mis felicitaciones. Que bello todo lo que he leído. En especial viniendo de un abogado igual que yo; da gusto ver destacar a un colega , y en las letras, no siempre frecuente en nuestro mundo jurídico y de Cortes.

    A la distancia ,desde América del Norte, Canadá, todo el éxito y que su caminar avance día a día para todos sus seguidores podamos disfrutar de él.

    Emilio, very successful, and my blessings.

    CECILIA REEVES-BECKER (EMMA SOUTH).

  3. Emilio Porta

    De vez en cuando paso por está página, una de las mejores páginas digitales culturales en castellano para leer y aprender, siempre lo estamos haciendo al leer…y bueno, hoy, me he vuelto a detener en estas líneas es las que estoy yo, o está parte de mi. Es bonito encontrarse en ellas. Gracias Mara por apoyar la cultura y apoyarnos a todos los escritores. Con ello este rincón será siempre la casa de algunos de nosotros. Al menos una habitación. Una habitación propia.

  4. admin

    ¡Gracias, Emilio! Gracias por apoyar y alentar mi labor. Viniendo este comentario de ti, que estás llevando a cabo una enorme y valiosísima labor en pro de la cultura también, no puedo por menos que sentirme satisfecha y tomar estímulo de tus palabras para seguir adelante. Es duro, ambos lo sabemos, pero el amor que ponemos en cuanto hacemos es superior. Tienes aquí tu habitación propia en un hogar que pretendo sea cálido y acogedor, no podría ser menos ni de otra manera. Este hogar siempre estará abierto a la espera de la visita de los seres que lo habitan, los creadores, y en este caso concreto, tú, mi querido poetamigo.

    ¡Bienvenido siempre! Gracias por dejar tu huella.

    Un abrazo.

    Mara

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