Javier Egea

Javier Egea (Granada 1952-1999)

Desde temprana edad —catorce años— se manifiestan sus inquietudes poéticas, ya que con estos años se pueden datar sus primeros versos, y la definición de sus primeras influencias importantes para su poética cabe situarlas, a la vista de su escritura de este momento, a partir de los diecisiete años —F. García Lorca, A. Machado, Rubén Darío, M. Hernández, R. Alberti y los clásicos, principalmente Góngora y Garcilaso. Su primer libro publicado, Serena luz del viento [Universidad de Granada, 1974, Accésit al Premio García Lorca de la Universidad de Granada], recoge estas influencias y en él mantiene un tono amoroso con el soneto como guía en la mayor parte del libro; en su segundo poemario, A boca de parir [Colección Zumaya, Granada, 1976], establece ya una ruptura importante con el anterior ya que introduce, de forma generalizada en el mismo, el metro libre y un fuerte cambio en el tono a lo largo de las tres partes de que se compone. Con Argentina 78 [La Tertulia, Granada, 1983], escrito en 1979 como contrapunto de los fastos del Mundial de fútbol de Argentina frente a la realidad de la dictadura del general Videla, inaugura una poética con un fuerte y original matiz político y militante.

En 1980 viaja al Cabo de Gata, en Almería, y se instala durante unos meses en la Isleta del Moro, en donde, y en paralelo a la lectura de las teorías del profesor Juan Carlos Rodríguez, abandona su gongorino tono de juventud y da carta de naturaleza al movimiento que sería conocido como la “Otra sentimentalidad”, de raíz materialista, bebiendo en las influencias de Althusser y Marx. El resultado será el libro Troppo mare, escrito en 1980 y publicado en 1984. En 1983 da el cierre al movimiento de la “Otra sentimentalidad”, tal como señala el profesor Juan Carlos Rodríguez, tras la escritura, en el año 1981, de Paseo de los tristes. Ambos libros —Troppo mare y Paseo de los tristes—, ante la imposibilidad de publicarlos en editoriales comerciales y convencionales los presenta en el año 1982 a sendos premios —A. González de Lama. de la Diputación de León, y Juan Ramón Jiménez, de la Diputación de Huelva—, obteniendo el primer premio en ambos.

Durante la década de los años ochenta participa activamente en recitales en institutos y universidades, solo o acompañado de otros poetas, actividad ésta de “poeta en la calle” que amplía en los noventa con una serie de montajes poético musicales —junto a Susana Oviedo y el Quinteto Amati— , de textos de Rafael Alberti y Mª Teresa León, M. Hernández, C. Vallejo, B. Brecht, J. Luis Borges… con los que viaja por toda España y la isla de Cuba.

En 1987 comienza la escritura del que será su último libro publicado en vida, Raro de luna, que, en palabras de Juan Antonio Hernández, “llevará hasta uno de sus límites: un enrarecido ambiente onírico, que lo desmarca de la falacia comunicativa, con el que, a la vez, afronta un durísimo análisis de las contradicciones vitales que le acompañan y un enfrentamiento con la construcción vampírica del sujeto”. Esta estancia final la escribirá en paralelo a unas sesiones de psicoanálisis y su tonalidad es sonámbula y de un surrealismo muy controlado. Raro de luna fue publicado por la Ed. Hiperión, de Madrid, en el año 1990.

A partir de esta fecha su vida poética se caracteriza por un distanciamiento de la vida cultural que, tras el triunfo de la opción socialdemócrata en la vida política del país, ha entrado en unos terrenos de comercialización y mercantilismo en los que decide no integrarse. Opción que desembocará, en esta década, en un relativo olvido de su obra. En los años 1992 a 1994 escribió los Sonetos del diente de oro, que, salvo tres publicados en revista poéticas, se mantuvieron inéditos. Fueron publicados, en edición facsímil, póstumamente en el año 2006 por la Asociación granadina ICILE (Investigación y Crítica de la ideología literaria en España).

También preparó en 1997 una antología de su obra escrita entre los años 1970 y 1990 con el título de Soledades. Antología (1970-1990), que iba a prologar el poeta Ángel González. Este proyecto antológico, que no vio realizado en vida, tampoco se ha podido consumar aún tras su muerte.

Algunos de sus poemas están recogidos en numerosas antologías, prácticamente todas de ámbito andaluz o granadino. Sólo dos excepciones, puedo destacar, a esta circunstancia, con su presencia en Canción de canciones [Anaya & Mario Muchnik, Madrid, 1995], antología preparada por Rafael Alberti y Mª Asunción Mateo en la que, en unión de A. Carvajal, son los únicos poetas granadinos de las Nuevas Tendencias que en ella se recogen; y en 2007, con su inclusión en Metalingüísticos y sentimentales [Biblioteca Nueva, Madrid, 2007], antología de Marta Sanz.

Por determinados críticos se le ha pretendido incluir dentro de la nómina de poetas adscritos a la llamada “Poesía de la Experiencia”, si bien su escritura —siempre— se mantuvo alejada de los parámetros y principios de esta línea poética.

En el año 2011 Bartleby editores (Madrid) comenzará a publicar su Obra completa en cuatro volúmenes. Dos para su obra poética y otros tantos para su prosa, en donde resalta la presencia de numerosa obra inédita en el interior de sus páginas.

Un jueves, el 29 de julio de 1999, se quitó la vida en su ciudad natal.


oooOOOooo


Doy las gracias, públicamente, a la heredera del poeta Javier Egea y a su representante José Luis Alcántara por la enorme gentileza que han mostrado al enviar para Arte Fénix la biografía de nuestro gran poeta granadino.

Siguiendo esa parte de mi filosofía personal en que pienso que nada ocurre por casualidad, estoy sumamente agradecida a la causa que ha hecho posible que mi humilde persona, Arte Fénix y el orbe cultural tengamos de primera mano esa parte de la biografía de Javier Egea, el hombre, el poeta que pasó por este mundo dejando imperecedera su Huella de Luz.

Pongo Arte Fénix a disposición de la obra de Javier Egea.

De todo corazón, muchas gracias.

Con todo mi cariño, un abrazo.

Mara Romero Torres


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Noche canalla

Yo no sé si la quise pero andaba conmigo,

me guiaba su risa por la ciudad tan gris.

Ella tenía en su boca colinas de Ketama

y el cielo de sus ojos me pintaba de añil.

Yo vi tantas estrellas como ella puso siempre

en aquel cielo raso como un paño de tul.

Ella llevaba el pelo como la Janis Joplin

y los labios morados como el Parfait-Amour.

La he perdido en un bosque de jeringas brillantes

por donde nos decían que se llegaba al mar;

se fue sobre un caballo de hermosos ojos negros,

por más que yo me muera no la podré olvidar.

Bajo el cielo ceniza me conducen mis piernas.

Esta noche no tengo ni esperanza ni amor.

Sólo queda el calor de mi pobre navaja.

Hoy me he visto la cara de un retrato-robot.

A pesar de sus ojos he salido a la calle,

a pesar de sus ojos me ha tocado vivir.

En un barrio de muertos me trajeron al mundo.

Esta noche canalla no respondo de mí.

Foto: Javier Egea en su ático de la calle Oscar Romero en el barrio del Zaidín, Granada. Este poeta está considerado, por gran parte de la sociedad poética, como el mejor poeta granadino y español desde Federico García Lorca. Fue uno de los padres de la otra sentimentalidad junto con Luis García Montero y Álvaro Salvador.

OBRAS:

  • Serena luz del viento (1974)

  • A boca de parir (1976)

  • Troppo Mare (Periodo de escritura 1980, publicado en 1984)

  • Paseo de los tristes (escrito durante 1981, publicado en 1982, tal vez su obra más representativa)

  • La otra sentimentalidad (1983, junto a Luís García Montero y Álvaro Salvador)

  • Argentina 78 (escrito en 1977  y editado en 1983)

  • Raro de Luna (1990)

  • Manifiesto albertista (1982)

  • Los sonetos del diente de oro (Su escritura se inició el año 1992 y se cerró en 1994, cinco años antes de la muerte del poeta)


4 comentarios
  1. José Luis Alcántara Sánchez

    Mi nombre es José Luis Alcántara y represento a la heredera del poeta Javier Egea. Sólo hacerles alguna matización respecto a los datos que acompañan a la bibliografía que acompañan al poema seleccionado, Noche canalla, dado que incurre en diversos errores:
    1) Troppo mare, aunque escrito antes que Paseo de los tristes, se publicó el mismo año que éste: 1984. No en 1980, uno, y 1982, otro.
    2) El Manifiesto Albertista se publicó en 1982.
    3) Los sonetos del diente de oro no es un libro inacabado. Su escritura se inició el año 1992 y se cerró en 1994, cinco años antes de la muerte del poeta.
    Espero que rectifiquen estos errores y les doy las gracias de antemano.
    Atentamente

    José Luis Alcántara

  2. José Luis Alcántara Sánchez

    Como rectificar dicen que es… Rectifico:

    a) Troppo mare: Periodo de escritura, 1980; publicación, 1984.
    b) Paseo de los tristes: Periodo de escritura, 1981; publicación, 1982.

    José Luis Alcántara

  3. admin

    Estimado José Luis Alcántara. Le agradezco la nota y sí, rectificar es… de sabios. He añadido los datos que faltaban y me alegro de que haya pasado esto porque así les hago caer en el hecho de que esos datos están mal puestos en algunas páginas que recogen la biografía y obra de Javier Egea en internet. A continuación le paso el enlace al que deben enviar también esa ampliación de información:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Egea

    “…Publicó muy pocos libros de poesía: Serena luz del viento (1974), A boca de parir (1976), Troppo Mare (1980), Paseo de los tristes (1982…”

    “…Al morir, dejó incompleto un libro que al parecer iba a titularse Los sonetos del diente de oro, los cuales fueron publicados en 2006…”

    Me alegro de que Arte Fénix haya sido el medio por el que se hayan descubierto estas carencias sobre un poeta inigualable e insuperable.

    Transmítale, por favor, mis disculpas a la heredera del poeta Javier Egea y aprovecho para pedirle que me envíe una biografía correcta de nuestro entrañable poeta para añadirla en su página de Arte Fénix, hecho por el que tanto yo como los lectores les estaremos muy agradecidos.

    Un cordial abrazo.

    Mara Romero Torres

  4. José Luis Alcántara Sánchez

    Estimada Mara: Atendiendo su petición le envío unos apuntes biográficos de Javier Egea. Muchas gracias, en nombre de la heredera y el mío propio por incluir a Javier en las Huellas de Luz.

    Atentamente

    José Luis Alcántara

    ——————————

    Javier Egea (Granada 1952-1999)

    Desde temprana edad —catorce años— se manifiestan sus inquietudes poéticas, ya que con estos años se pueden datar sus primeros versos, y la definición de sus primeras influencias importantes para su poética cabe situarlas, a la vista de su escritura de este momento, a partir de los diecisiete años —F. García Lorca, A. Machado, Rubén Darío, M. Hernández, R. Alberti y los clásicos, principalmente Góngora y Garcilaso. Su primer libro publicado, Serena luz del viento [Universidad de Granada, 1974, Accésit al Premio García Lorca de la Universidad de Granada], recoge estas influencias y en él mantiene un tono amoroso con el soneto como guía en la mayor parte del libro; en su segundo poemario, A boca de parir [Colección Zumaya, Granada, 1976], establece ya una ruptura importante con el anterior ya que introduce, de forma generalizada en el mismo, el metro libre y un fuerte cambio en el tono a lo largo de las tres partes de que se compone. Con Argentina 78 [La Tertulia, Granada, 1983], escrito en 1979 como contrapunto de los fastos del Mundial de fútbol de Argentina frente a la realidad de la dictadura del general Videla, inaugura una poética con un fuerte y original matiz político y militante.

    En 1980 viaja al Cabo de Gata, en Almería, y se instala durante unos meses en la Isleta del Moro, en donde, y en paralelo a la lectura de las teorías del profesor Juan Carlos Rodríguez, abandona su gongorino tono de juventud y da carta de naturaleza al movimiento que sería conocido como la “Otra sentimentalidad”, de raíz materialista, bebiendo en las influencias de Althusser y Marx. El resultado será el libro Troppo mare, escrito en 1980 y publicado en 1984. En 1983 da el cierre al movimiento de la “Otra sentimentalidad”, tal como señala el profesor Juan Carlos Rodríguez, tras la escritura, en el año 1981, de Paseo de los tristes. Ambos libros —Troppo mare y Paseo de los tristes—, ante la imposibilidad de publicarlos en editoriales comerciales y convencionales los presenta en el año 1982 a sendos premios —A. González de Lama. de la Diputación de León, y Juan Ramón Jiménez, de la Diputación de Huelva—, obteniendo el primer premio en ambos.

    Durante la década de los años ochenta participa activamente en recitales en institutos y universidades, solo o acompañado de otros poetas, actividad ésta de “poeta en la calle” que amplía en los noventa con una serie de montajes poético musicales —junto a Susana Oviedo y el Quinteto Amati— , de textos de Rafael Alberti y Mª Teresa León, M. Hernández, C. Vallejo, B. Brecht, J. Luis Borges… con los que viaja por toda España y la isla de Cuba.

    En 1987 comienza la escritura del que será su último libro publicado en vida, Raro de luna, que, en palabras de Juan Antonio Hernández, “llevará hasta uno de sus límites: un enrarecido ambiente onírico, que lo desmarca de la falacia comunicativa, con el que, a la vez, afronta un durísimo análisis de las contradicciones vitales que le acompañan y un enfrentamiento con la construcción vampírica del sujeto”. Esta estancia final la escribirá en paralelo a unas sesiones de psicoanálisis y su tonalidad es sonámbula y de un surrealismo muy controlado. Raro de luna fue publicado por la Ed. Hiperión, de Madrid, en el año 1990.

    A partir de esta fecha su vida poética se caracteriza por un distanciamiento de la vida cultural que, tras el triunfo de la opción socialdemócrata en la vida política del país, ha entrado en unos terrenos de comercialización y mercantilismo en los que decide no integrarse. Opción que desembocará, en esta década, en un relativo olvido de su obra. En los años 1992 a 1994 escribió los Sonetos del diente de oro, que, salvo tres publicados en revista poéticas, se mantuvieron inéditos. Fueron publicados, en edición facsímil, póstumamente en el año 2006 por la Asociación granadina ICILE (Investigación y Crítica de la ideología literaria en España).

    También preparó en 1997 una antología de su obra escrita entre los años 1970 y 1990 con el título de Soledades. Antología (1970-1990), que iba a prologar el poeta Ángel González. Este proyecto antológico, que no vio realizado en vida, tampoco se ha podido consumar aún tras su muerte.

    Algunos de sus poemas están recogidos en numerosas antologías, prácticamente todas de ámbito andaluz o granadino. Sólo dos excepciones, puedo destacar, a esta circunstancia, con su presencia en Canción de canciones [Anaya & Mario Muchnik, Madrid, 1995], antología preparada por Rafael Alberti y Mª Asunción Mateo en la que, en unión de A. Carvajal, son los únicos poetas granadinos de las Nuevas Tendencias que en ella se recogen; y en 2007, con su inclusión en Metalingüísticos y sentimentales [Biblioteca Nueva, Madrid, 2007], antología de Marta Sanz.

    Por determinados críticos se le ha pretendido incluir dentro de la nómina de poetas adscritos a la llamada “Poesía de la Experiencia”, si bien su escritura —siempre— se mantuvo alejada de los parámetros y principios de esta línea poética.

    En el año 2011 Bartleby editores (Madrid) comenzará a publicar su Obra completa en cuatro volúmenes. Dos para su obra poética y otros tantos para su prosa, en donde resalta la presencia de numerosa obra inédita en el interior de sus páginas.

    Un jueves, el 29 de julio de 1999, se quitó la vida en su ciudad natal.

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